Nos propusimos disfrutar de la capital de España en un fin de semana, y a pesar de que es prácticamente imposible abarcar toda la oferta cultural que ofrece una ciudad como Madrid, lo cierto es que si te lo planteas, puedes hacer cosas realmente interesantes. Todo es cuestión de saber administrarse y sacarle el máximo partido al tiempo. Lo bueno de esta ciudad es que vayas donde vayas, siempre hay algo por descubrir. Sus calles, sus parques, sus bares o la enorme hospitalidad de su gente… hacen de esta ciudad, un lugar con un encanto especial.

Una de las visitas indispensables y uno de los primeros lugares por los que pasamos, fue el Museo del Prado, sin duda, se trata de uno de los museos más influyentes e importantes a nivel Internacional. Cuenta con piezas únicas, de artistas que han escrito la historia del arte en nuestro país a lo largo de los años.

Algunos barrios que tampoco te puedes perder son Malasaña y Chueca. Allí se puede hacer de todo sin importar el momento del día. Hay infinidad de cafeterías o bares, si quieres darte una vuelta, puedes ver la cantidad de negocios y locales con un ambiente que solo se respira en barrios como estos. En concreto, nos gustó mucho un restaurante de Chueca, llamado Gracias Padre. En Malasaña, tampoco podéis faltar al Zombie Bar, allí podrás disfrutar de una gran variedad de hamburguesas rodeado de un rollo de lo más variado. Sin duda, es otro de esos lugares que son de visita totalmente obligada y recomendada.

Ahora vamos con otro de los grandes atractivos que ofrece esta ciudad. Su vida nocturna. Siempre hemos tenido la sensación de que la escena club de Madrid ha estado en entredicho, pero lo cierto es que desde nuestra experiencia, pudimos comprobar de una gran variedad de oferta con propuestas realmente interesantes y de gran calidad. Entre todas esas propuestas, estas fueron las opciones que nosotros escogimos.

La primera noche, decidimos asistir a uno de los eventos que más fuerte está pegando esta temporada en la capital de España, hablamos de EKHO, en La Riviera, a la que venían invitados artistas de categoría como Egbert o César Almena.

El primero en pinchar fue el último mencionado, dejando un set espectacular en todos los sentidos y preparando, a su vez, el cuerpo de todos los que estábamos allí para el comienzo de Egbert, que terminó de rematar la noche con gran contundencia y un espectacular live, que dejó a La Riviera con un gran sabor de boca. Puro show por parte de ambos DJs. Por supuesto, agradecer el trato de todos, que desde el primer momento nos hicieron sentir como en casa.

La segunda y última noche nos pasamos por Trueno, sin duda, uno de esos eventos que guardan un encanto especial. Ubicados en la Sala el Sol en pleno centro de Madrid en la Calle de los Jardines, muy cerquita de Gran Vía. Sus cuidados Line Ups compuestos con artistas de primer nivel y apostando por el talento nacional son siempre un valor añadido en sus eventos.

Allí disfrutamos de los últimos compases de lo que prometió ser un gran set de Landikhan, y de Sandro Bianchi que nos traslado a un viaje sonoro continúo durante toda la noche. Todo ello rodeado de un ambiente alternativo y realmente acogedor.

Está claro que un fin de semana no es suficiente para disfrutar de todo lo que ofrece una ciudad como Madrid, pero esta fue la forma en la que decidimos pasar nuestro tiempo en la capital de España, y aunque las ganas de volver continúan presentes, conseguimos vivir todos estos planes que no dieron lugar al descanso.

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