YANDEL ELEVA SUS CLÁSICOS CON LA SINFÓNICA EN EL MOVISTAR ARENA

Fotografía realizada por @nabscab

El concierto de Yandel el domingo en el Movistar Arena de Madrid arrancó rompiendo expectativas desde el primer minuto. Antes de que el artista pisara el escenario, fue la orquesta sinfónica la que tomó el control del espacio, marcando un inicio solemne y elegante que ya dejaba claro que esta propuesta iba más allá del reguetón convencional. Cuando Yandel apareció, lo hizo agradeciendo en repetidas ocasiones al público español, demostrando una conexión genuina con una audiencia que le devolvió el cariño desde el primer momento. 

El repertorio combinó grandes clásicos con temas más recientes, todos reinterpretados a través de arreglos sinfónicos que aportaban profundidad y una nueva lectura a canciones ampliamente conocidas. Sonaron temas como “Abusadora”, “Mayor que yo”, “Encantadora” o “Yandel 150”, su colaboración con Feid, que conectaron especialmente con un público entregado de principio a fin. También hubo espacio para una canción de Infinito, su último álbum, que encajó con naturalidad dentro de una propuesta que mira tanto al pasado como al presente.

Uno de los momentos más destacados de la noche llegó con “Noche de sexo”, interpretada junto a toda la sala. Escuchar en directo un tema con tantos años de historia, frente a un artista que ha sido clave en la construcción de la música urbana tal y como la conocemos hoy, tuvo un peso emocional evidente. No era solo nostalgia: era la confirmación de un legado que sigue vigente. 

Aunque no hubo artistas invitados, no se echaron en falta. La sinfónica cumplió un papel fundamental, fusionándose con los ritmos urbanos y elevando el espectáculo sin restarle energía. En algunos tramos, el formato clásico suavizaba la intensidad habitual del reguetón, pero a cambio ofrecía una experiencia diferente y más cuidada, pensada para escuchar y sentir más allá del baile. 

El concierto dejó claro que esta propuesta no es un simple experimento, sino una declaración artística: Yandel demuestra que su música puede reinventarse sin perder identidad, y que su figura sigue siendo esencial para entender la evolución del género urbano.

WhatMagazine Banner Next Posts
[return_post_id_function]