La llegada del nuevo año vuelve a estar marcada por la ‘Big Fucking Party’, una rave ilegal de grandes dimensiones. Este 2026, la provincia de Albacete ha sido el escenario elegido, con más de mil vehículos concentrados en el entorno del pantano del Cenajo, donde la fiesta no autorizada con música electrónica se desarrolla y se espera que se prolongue durante varios días.
Los primeros movimientos se detectaron en la noche del martes 30 de diciembre, cuando la Guardia Civil observó un tráfico inusual en las inmediaciones de Tobarra. Los agentes trataron de impedir que los asistentes se asentaran en esa zona, lo que provocó algunos momentos de tensión y obligó a dispersar a los vehículos. Tras varios desplazamientos por carreteras cercanas, los participantes acabaron concentrándose en el pantano del Cenajo, donde la fiesta comenzó a última hora del miércoles 31.
@noticiero.tv Más de 10 guardias civiles, heridos tras intentar evitar el acceso a la rave ilegal, en hellin, Albacete. #findeaño2025 #añonuevo #albacete #guardiacivil ♬ sonido original – Noticiero_tv
Según fuentes de la Guardia Civil, aún no existe una cifra exacta de asistentes, aunque se calcula que han llegado más de mil vehículos, lo que supone la presencia de varias miles de personas. Durante la primera noche, el desarrollo de la rave ha transcurrido sin incidentes destacables.

Desde los municipios próximos, el mensaje ha sido de tranquilidad. El alcalde de Férez, Francisco Javier Jaime Espinosa, agradeció públicamente el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y aseguró que, por el momento, no se han producido alteraciones graves en la vida cotidiana de los vecinos.
La Guardia Civil mantiene activo un dispositivo de control y vigilancia en las carreteras del entorno con el objetivo de garantizar la seguridad y la movilidad en la zona. Mientras tanto, la celebración vuelve a situar este tipo de raves ilegales en el centro del debate sobre el uso de espacios naturales, la falta de permisos y la respuesta de las autoridades ante concentraciones masivas no comunicadas.
Según la experiencia de ediciones anteriores, estas raves de Año Nuevo suelen prolongarse varios días, en ocasiones hasta casi una semana, con caravanas, furgonetas y turismos instalados. Se espera que la fiesta en el Cenajo siga la misma dinámica, manteniendo la música electrónica, la convivencia en la zona y la llegada de asistentes procedentes de distintos puntos de España y Europa hasta, al menos, el 6 de enero.