Fotografía realizada íntegramente por nuestra compañera @elviraolmos_
El pasado 6 de diciembre Gabriel Barriuso, más conocido como Barry B, celebró su tercer concierto en La Riviera. El cantante burgalés conquistó al público madrileño llevándolo por un recorrido de toda su carrera.

El público fue llenando la sala poco a poco mientras Redemption day de Johnny Cash sonaba de fondo. Se acercaban las 21:00 y la emoción se notaba en el ambiente, poco después, las luces se apagaron y Barry B comenzó con Joga Bonito.
A lo largo del concierto sonaron temas de sus inicios mezclados con últimos proyectos y canciones más conocidas que reflejaron su crecimiento como artista. Pudimos escuchar ejemplos de sus dos álbumes, Chato e Infancia mal calibrada: Vis a Vis, El efímero arte de perdonar y por otra parte, Victoria, Monster Truck, Gigante de cristal…

A continuación, nos trajo varias colaboraciones como TRANKIS con Aitana aunque ella no pudo estar presente; y Rookies con su amigo y antiguo compañero de piso Ralphie Choo, que tampoco pudo acompañarlo.
Sin embargo, apareció Candela Gómez para cantar Todo ese dolor, después, la cantante Gara Durán subió al escenario para cantar a dúo El lago de mi pena, lo que se convirtió en el momento más íntimo de la noche. También, el grupo Sanguijuelas del Guadiana se sumó para acompañar al cantante en Komantxería.
La puesta en escena del concierto fue sencilla, no tenía más que un telón de la portada de INFANCIA MAL CALIBRADA y la banda de música que acompañaba al cantante. A primera vista, nada que destacar, pero, la manera en la que Barry B conecta con el público y el toque rockero que tiene al interpretar las canciones le da carisma al directo y marca la diferencia entre otros cantantes del momento.

Para cerrar el concierto, el artista eligió uno de sus temas más conocidos, Yo creía que me había tocado Dios, en colaboración con Carolina Durante. Diego Ibáñez y Barry B saltaron enérgicos en el escenario y compartieron la emoción del momento, mientras el público formaba “pogos” para despedir el concierto.
En muy poco tiempo, Barry B pasó de ser un artista emergente a uno de los cantantes del panorama actual más queridos y que más merece la pena ver en directo.