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DOBLE SOLDOUT DE RUSOWSKY EN LA RIVERA: EL CULMEN DE LO EXPERIMENTAL

Fotografía realizada íntegramente por nuestra compañera @marta.m.z

El pasado jueves 9 de mayo cientos de modernos madrileños se citaban en La Riviera dentro del ciclo ce conciertos de Sound Isidro para ver a uno de los artistas más sonados en el panorama urbano, Rusowsky. El madrileño que no ha dejado de cosechar éxitos estos años se ha hecho ya como uno de los nombres más importantes de la música urbana y este concierto era la prueba definitiva de ello.

Rusowsky se presentaba ante un público impaciente con su faceta como artista más experimental que nunca. Hizo un repaso por su, no tan corta, trayectoria musical, con mwah :3, una versión de So So a piano y muchas más sorpresas. En el escenario le acompañó, durante prácticamente todo el show,  el músico Drummie.

Es indudable el apoyo que encuentra Rusowsky en sus amigos para crear música. Así, le acompañaron en el escenario TRISTÁN!, con el que comparte tema en CELL, Mori acompañandole en olas y la cúspide de la noche, el aclamado Ralphie Choo con quien versionó su tema conjunto, Dolores.

Cada canción era para el público como un capítulo de una historia épica, narrada a través de sintetizadores, beats y melodías. El show se convirtió en un viaje emocional, que llevaba a los oyentes desde la euforia hasta la melancolía, desde la introspección hasta la celebración desenfrenada.

A medida que el concierto llegaba a su clímax, la sala se convirtió en un hervidero de emociones. La audiencia estaba entregada por completo, dejándose llevar por la corriente de sonidos y sensaciones que inundaba la emblemática sala madrileña. 

Rusowsky volvió a invitar a sus compañeros Ralphie Choo y Mori para cerrar la noche con VALENTINO, uno de sus temas más potentes con los que el público se ahogó entre pogos y vibras.

El show terminó y los fans se llevaban consigo el recuerdo de una noche incomparable, un concierto que trascendía lo ordinario para convertirse en una experiencia transformadora. Porque en el espacio de Rusowsky, la música no es solo un sonido, sino una fuerza que une a las almas y eleva el espíritu hacia lo sublime.