WHaT Magazine

La magia de Circus Nation volvió a conquistar la ciudad de Granada

Como ya veníamos anunciando meses atrás, WHaT Magazine iba a estar presente en Circus Nation 2022, no podíamos perdernos el 16 Aniversario de un festival que es historia viviente de Granada y Andalucía.

Mucho se había hablado desde que salieran los primeros nombres del cartel, y una vez llegado el día no se defraudó a ninguna de las más de 10.000 almas que abarrotaron el Complejo Embrujo.
La fiesta, que daba inicio a las 17:00 con la actuación de DJ Lukas (el que lo conoce sabe que esto es empezar sin contemplaciones), reunía fieles desde temprana hora disfrutando los últimos rayos de sol con un parkineo a reventar, digno de lo que estaba por llegar. No en vano, este año se ha cumplido record de asistencia.

Los cuatro escenarios y los horarios (a nuestro parecer bastante acertados) del mejor cartel de Circus Nation que se recuerda, generaron en la mayoría de los asistentes la imperiosa necesidad de poder partirse en cuatro; a cualquier hora había nombres que no debías perderte al mismo tiempo.
En nuestro caso, no quisimos renunciar a las buenas costumbres y empezamos nuestra aventura en el stage “Circus Techno Classics” con C-System, ya bastante poblado tras DJ Lukas. Una sesión contundente, de techno industrial, que bien podría haber cerrado un club berlinés por la mañana, hacía presagiar que la noche no iba a ser tranquila precisamente.

Antes de seguir maltratando los pies, decidimos recorrernos el recinto un poco; una seña innegable del festival es no querer conformarse nunca: este año se han mejorado la organización e instalaciones, se ha invertido en el sistema de sonido con D&B Audio, los juegos de luces y láseres eran espectaculares en el escenario “DOMO”, y la nueva área “Circus Techno Classics” daba otra opción a los amantes del techno más purista en un ambiente cuidado con mucho acierto.

Volvimos a esta última para deleitarnos con un fijo de grandes eventos granadinos como es el señor Horacio Cruz: sin palabras, nunca falla, y el público nazarí siempre se encarga de agradecerlo: llenazo y a dejarse llevar.

Una visita obligada de la noche para un servidor era el DJ Set de Pendulum en la “Bass Rave Stage”: neurofunk, liquid, jungle, ritmos rotos, cantaditas de temas míticos, y un buen rollo increíble hacían felices a los que pasaron por este y posteriores sets en el stage dedicado a los sonidos Bass.

Buscando un bombo más potente nos dirigimos al mejor escenario de la noche para mi gusto: “DOMO stage”. No cabía nadie más allí, el carpazo se quedaba pequeño mientras Marco Faraone y Andres Campo repartían temazos a diestro y siniestro en un B2B sorpresa tras la sesión del italiano. Un ratito más tarde, Marco le dejaba total libertad en los mandos de la nave al residente de Florida 135; Andres Campo sabe cómo levantar a un público que bailaba techno mezclado con temas noventeros, Kase O., o incluso ritmos latinos. El oscense se fue vitoreado.

Cabe decir que posteriormente hicimos una breve incursión en el renovado stage “Retro 909 Gate” para los adeptos al breakbeat; y una parada necesaria con Jeff Mills, cabeza de cartel del festival que obsequiaba a un público exigente con sonidos más introspectivos y neuronales, entre los que incluía su mítico The Bells.

Pero a nosotros nos hacían falta más BPMs. Terminamos la jornada en el “Domo Stage” con Klangkuenstler tirando los cimientos del Complejo Embrujo en un set cercano al hardtechno, y con el que fue (a mi parecer) el mejor de la noche: Nico Moreno.
Si alguien pensaba que el francés nos iba dar descanso después del carácter que había mantenido este escenario, se equivocaba totalmente: demoledor, artillería pesada para los miles de ravers que agotaban las últimas horas del evento en un closing set con ese sonido característico de temas  como “Purple Widow” o himnos como “Meet her at the Loveparade”. Ponía así punto y final a una noche mágica; mientras Ben Sims hacía lo propio con una lección de techno, oteando por encima de su visera a los valientes que aguantaban a las 7am sobre el césped de la zona “Classics”.

Salimos de la fortaleza con una sonrisa de oreja a oreja, posiblemente con 2 kilos menos de tanto bailar, con el buen sabor de boca de quien sabe que repetirá incondicionalmente hasta que el cuerpo aguante en un festival que es ya como de nuestra familia.
¡Tenemos ganas de Circus Nation 2023!

Fotos: @v.rojas.events y @onetheshoots 

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