Alba Farelo, o mejor conocida como Bad Gyal, da paso a su nueva era con su segundo álbum, “Más Cara”. No es de sorprender que la artista catalana eligiera Barcelona como su punto de partida, durante tres noches consecutivas, 20, 21 y 22 de marzo respectivamente, Bad Gyal revolucionó las noches en el Palau Sant Jordi con más de 45.000 espectadores. No nos equivoquemos, no fue solo una presentación de un álbum, fue una fiesta.
Bad Gyal nos deleito más que con un concierto, si no que, también nos evocó una historia fragmentada en un escenario con habitaciones móviles, que subían y bajaban según avanzaba el concierto, y que permitían contar una historia diferente en cada canción.

El show era un placer visual constante. No sólo por la entrada sensual de Bad Gyal con “Un Coro y Ya :)”, vestida únicamente de lencería y un abrigo de pelo, con sus botas maxi altas y con un túpido encaje que recordaba a una playboy. Si no también, hablamos de cómo iba acompañada de sus bailarines, que entraban y salían con una elegancia de pasarela de moda. Cada canción tenía una sinergia diferente, cada cambio de plano, encuadre y movimiento estaba milimetrado. Quien iba a decir que un sofá en medio del escenario podía dar tanto juego. Una ejecución casi perfecta. A pesar de un par de errores y tiempos de espera, al público parecía no importarle, estaban para Bad Gyal.
Bad Gyal mostró su lado más sensible, sexy, salvaje y polémico, una descripción perfecta de cómo es ella. La artista ha mencionado lo insegura que puede llegar a sentirse a veces encima del escenario, pero podemos asegurar que lo que ella transmitía en vivo era poder, seguridad y mucha feminidad.
“¿Cómo estáis Barcelona? Siempre da gusto volver a casa.”- Fueron las dos únicas frases que dijo al público.
Bad Gyal tiene un objetivo muy claro con este tour, y es que ella no sólo quiere limitarse a dar un “buen concierto”, si no que quiere transformar el show en una gran fiesta. De hecho, el público también lo tenía muy claro, rebosaban las minifaldas, lentejuelas, abrigos de pelo y en general outfits con mucho “pikete” y “blin-blin”, como si fuesen directos a la discoteca. No había nadie que no bailase al ritmo de las canciones del álbum como “Da me”, “Más Cara”, “Te daré” o sus canciones más emblemáticas como “Flow 2000” o “Nueva York (Tot*)”. Cabe mencionar, que el artista 8Belial acompañó a la artista las tres noches para cantar “Tic Tac” y “Orilla”.

El showcase fue un total de 36 canciones, que varían entre reggaeton, sexo, y aires latinos. E incluso, con “Última Noche” tuvimos un momento más “vulnerable” el estadio se iluminó de luces del público, mientras en el escenario se nos mostraba en un plano cenital a una Bad Gyal “más indefensa” tumbada en suelo acompañada de sus bailarinas.
“Ya sabéis que me gusta hablar mucho con vosotros, pero soy tímida a veces, pero prefiero deciros lo esencial: Os amo gracias por acompañarme en el proceso.”
Antes de despedirse, Bad Gyal no podía cerrar el concierto sin no antes cantar su canción más icónica y que prácticamente ya es considerado como un himno de fiesta, “Fiebre”. Ya hace 10 años desde su lanzamiento, por aquel entonces Alba Farelo solo tenía 19 años. Hemos podido ver cómo ha ido evolucionando, con mucho esfuerzo y con mucho amor como dice ella, se ha convertido en lo que es hoy en día, una artista completa y una referente de la industria española.
Lianne González, Ainhoa Zamora







































