Veinte años después, EGO se reafirma. Lejos de la nostalgia, la plataforma se posiciona con una mirada más clara hacia el futuro, consolidando su papel dentro del ecosistema de la moda emergente.
Porque si algo han demostrado en estas dos décadas es que no es solo una pasarela, es el inicio. Un territorio donde las ideas toman forma y donde el talento deja de ser promesa para empezar a convertirse en industria.

“Después de veinte años acompañando al talento emergente de la moda española a través de EGO, sentimos que era el momento de dar un paso más” Afirmaba Andrés Aberasturi creador del Premio Pelonio New Talent y fundador y presidente de Pelonio Group “Este premio nace para reconocer esa creatividad y apoyar a las firmas que comienzan a abrirse camino en la industria”
En estas dos décadas, EGO se ha consolidado como un radar de lo que viene. Un espacio donde nacen diseñadores que después definen el panorama nacional e internacional, María Escoté, Dominnico, Pepa Salazar, entre otros.
Más que una pasarela, EGO funciona como catalizador, un escaparate de ideas, nuevas formas de entender la moda. Conviviendo la artesanía con la innovación, lo intuitivo con lo estratégico, lo local con lo global.

Pero estas nuevas formas de entender la moda no se quedaron únicamente en la pasarela, sino que se expandieron por todo el espacio Cibeles, convirtiéndolo en un reflejo vivo de esa diversidad creativa, desde los front row hasta los momentos entre desfiles, el entorno se transformó en un escenario donde desbordaba creatividad e innovación.
Esta edición reunió a diez firmas emergentes, Adrià Egea, Antonio Acuario, Bonet,
Caducifolium, Eaftimos, Maikarfi, Maison Gracen, Mericusan, Patequilux y Pringa, responsables de transformar la pasarela en un territorio de propuestas. Colecciones que buscaban proponer diversas estéticas, pero conectadas por una misma urgencia creativa. Desde la exploración de la identidad femenina de Mericusan, pasando por la energía rave y la iconografía casi ritual de Pringa Studio hasta la precisión estructural de Adriá Egea donde los cortes y las proporciones constituyen un discurso de poder y elegancia.

En paralelo, PYRATEX® EN TRAMA reforzó ese compromiso con el ecosistema, premiando a ADRIÀ EGEA subrayando la importancia de una moda más consciente y conectada con su entorno.
Pero el momento clave de la noche llegó con el PREMIO PELONIO NEW TALENT, que reconoció a EAFTIMOS como la firma más destacada de esta edición. Más allá de la dotación económica de 5.000 euros, el verdadero valor está en el acompañamiento de seis meses en showroom para los diez diseñadores participantes, pensando para amplificar su visibilidad y consolidar sus propuestas.
La colección ganadora, NIERIKA, firmada por Erik, se presentó como un ejercicio de coherencia y precisión. Una propuesta donde el detalle importa, donde la tradición no es referencia sino base. NIERIKA nos sitúa entre la espiritualidad huichol y la mirada de César Manrique sobre Lanzarote. La naturaleza como especio sagrado, una tribu contemporánea que vive en diálogo constante con la tierra.
Una colección sólida, bien articulada, con discurso, de esas que no solo funcionan en pasarelas, sino que proyectan futuro.
Veinte años después, EGO sigue siendo eso, el lugar donde todo empieza.
Marina Encabo, María de Perea






































