Fotografía realizada por @dela.puente.
El festival Riverland calentó motores en Madrid el pasado sábado 28 de marzo con su Warm Up en Fabrik. Más de diez horas de música repartidas entre el Main Stage y la Sala Cristal en un evento que funcionó como adelanto de lo que llegará en agosto a Asturias. Un formato abierto, con el público moviéndose entre espacios y una sensación uniforme, las ganas de descubrir, crear y compartir escena.
Entre los más de treinta artistas que pasaron por escenario destacaron grandes nombres como 8Belial, Rich Farmers, Ébano, Soto Asa o Ben Yart, junto a perfiles cada vez más presentes como Biberon, Stereo Madness, Superreservao, Kristina o Tk Mami. El cartel dibujó a la perfección una de las claves del evento, la convivencia entre artistas asentados y una nueva generación del underground que pide espacio en escenarios cada vez más grandes.

Las colaboraciones marcaron el ritmo de la noche. Ébano sorprendió con la aparición de Ergo Pro y Hoke para M.A.N.. YYY891 invitó a Guxo e Icy Vedo. Raul Clyde se subió con Kristina y Gloosito. Soto Asa compartió escenario con Yassir para Tu gente nueva. Y Superreservao reunió a varios nombres del under en un mismo momento. Las conexiones fueron constantes y marcaron el ritmo de una noche que no bajó en ningún momento.
Desde primera hora hubo sets que marcaron el evento. Biberon firmó uno de los momentos más intensos de la noche con un directo sin artificios, sostenido por una energía constante que conectó con el público madrileño desde el primer tema. El de Cuatro Caminos confirma su posición como uno de los nombres más sólidos del under español.
8Belial protagonizó otro de los puntos clave de la noche. Su actuación en el main stage fue de las más esperadas y también de las más coreadas. Más allá de los temas, ya se posiciona como uno de los nombres más grandes del panorama nacional y representa un nexo claro entre la esencia del under y una proyección cada vez más amplia. Dejó además una colaboración inédita junto al argentino Zell que apunta alto.
El paso de Soto Asa tuvo un peso distinto. Es uno de los pocos shows que dará este año y se notó en la respuesta del público. Temas como Su Nota, Kiyera o Smartphone se corearon de principio a fin, reflejo de una memoria compartida que atraviesa toda la escena.

Por otro lado, la apuesta internacional fue uno de los grandes aciertos del evento. La Sala Cristal miró hacia Londres cuando Kwese dejó uno de los shows más inesperados, con un público que pasó rápido de la curiosidad al enganche. Después, el reconocido Dj y productor F1lthy llevó la sala a un terreno más crudo, más club. Una línea que amplía el alcance del festival sin perder su identidad.
También hubo sitio para dinámicas colectivas. Rich Farmers volvió a demostrar su capacidad para activar al público sin pausa. Y en el cierre, Disobey Sounds y Ben Yart mantuvieron la intensidad hasta el final.

El Warm Up no se limitó a ser un adelanto. Sirvió para medir el pulso de una escena en movimiento y reforzar la idea de comunidad que rodea a Riverland. Asturias ya está en el horizonte. Y llega con fuerza.
Carles Sempere, María de Perea



























































