Hay festivales que se abren con cualquier nombre y festivales que reservan ese momento para alguien muy concreto. Desde hace varias ediciones, Dreambeach ha convertido su Special Opening Set en uno de esos momentos que el público espera casi tanto como los cierres de cartel, ese primer disparo de energía que marca el pulso de toda la jornada. Este viernes, ese honor recae en DJ Pepo, una de las figuras más respetadas del techno español, con una trayectoria que arrancó hace décadas en la cabina de un pequeño club de Madrid y que hoy le lleva a abrir un festival ante decenas de miles de personas.
El momento llega además en una edición especialmente simbólica: Dreambeach deja atrás Almería tras once ediciones y aterriza por primera vez en Vélez-Málaga, un cambio de etapa que el propio Pepo compara con una partida de ajedrez en la que cada artista es una pieza más dentro de una jugada mayor. Hablamos con él a escasas horas de subirse a la cabina para saber cómo se prepara, qué significa para él este momento y qué espera de una noche que promete quedar grabada en la memoria del festival.
Este año eres el encargado de hacer el Special Opening Set de Dreambeach. ¿Cómo te sientes ante una responsabilidad de este calibre?
Pues la verdad, estoy muy contento de que la organización me haya dado esta responsabilidad. Creo que es igual de importante hacer el pastel que poner la guinda, y en este aspecto para mí es una experiencia nueva, el abrir un festival. Siempre dije que los mejores momentos de mi vida fueron cuando abría con 17 años el club donde me estrené, Bogart, en la calle O'Donnell de Madrid, y esto para mí es como volver a abrir, pero con 30.000 personas. Para mí es un lujo, una responsabilidad que me han dado y se lo agradezco un montón. Creo que vamos a abrir el festival de una manera muy potente, y yo soy una ficha más del ajedrez, por eso les estoy agradecido.
¿Cómo preparas musical y mentalmente un set tan importante como este?
Preparo todo el tema mental y musical muy despacito, muy tranquilamente, pensando en que es un opening, no un cierre. La dificultad está en que yo quiero hacer un cierre al abrir, ¿sabes? En el opening, para mí va a ser un cierre, porque yo siempre dejo la energía en la pista, y es muy difícil que no lo haga. Me he preparado bastante mentalmente e incluso físicamente para esto, hay que estar muy concentrado, saber coger bien los mandos, date cuenta de que en este momento la nave la pongo yo en marcha, entonces tiene que salir perfectamente… Muy preparado para este evento.

Que te elijan a ti para este momento, en esta edición que además marca un cambio de etapa para el festival, ¿cómo lo interpretas?
Lo interpreto como una decisión bastante inteligente, y esto lo digo por mi amigo Gonzalo, o Gonçalo, como queráis llamarle: creo que le ha dado una vuelta bastante importante, le ha dado toda una simbología a la idea. Que me hayan elegido a mí es muy bueno, tanto para mí como para el festival. Es, digamos, darlo todo por el público en este nuevo planteamiento, y lo interpreto como algo muy positivo por parte de Gonçalo.
¿Qué hace que Dreambeach sea un festival tan importante dentro del circuito nacional y que los artistas lo viváis como una fecha tan destacada?
Para mí Dreambeach es uno de los más importantes que hay, y no hablo solo del territorio nacional, por aquí han pasado artistas de primer nivel. Es potente, sorprendente, y sobre todo muy evolutivo, y con este cambio va a evolucionar todavía más. Es una fecha clave para todo disc jockey que quiera llegar al top de su carrera. A mí me ha dado mucho, he estado varias veces y siempre he salido encantado, la organización un 10 y nunca hemos tenido ningún problema, tampoco con mi agencia Dual Bookings. Pinchar en Dreambeach es muy importante, muy muy importante, es el camino.
¿Hay alguna actuación del festival que te apetezca disfrutar?
Voy a ser sincero de corazón, si hay alguien que quiero ver en el festival es a mi hijo Mario y a mi hijo Pedro. Mario, como sabéis, ya pincha, y Pedro ya produce, empieza a producir en el sello de Gonçalo Martín en Portugal. Ese sería mi sueño realmente, el sueño de mi vida: ver a mis hijos haciendo lo que yo hago.

¿Qué le dirías a alguien que va a vivir tu opening set sin haberte escuchado nunca o saber nada de tu trayectoria?
Me imagino que primero le preguntaría qué estilo le gusta (risas) y luego le diría que disfrutara, que se dejara llevar, que la música es un abanico muy grande, algo que nos ha dado la naturaleza y nos ha dado Dios, y que debemos disfrutar de ella en cada momento. Todos los estilos tienen cabida, todos los sonidos son aceptables y todo el público tiene derecho a sentirlos. Simplemente que lo sintiera, eso es lo que le diría.
¿Qué esperas tú de tu actuación en el festival y cómo te la imaginas? ¿Sueles visualizar tu set mentalmente antes de pinchar?
Sí, es una costumbre, siempre visualizo todo lo que voy a hacer antes de hacerlo, es algo innato y natural en mí, lo tengo en mi instinto. Creo que este año va a ser uno de los festivales más nombrados del verano, Dreambeach es un festival que se lo merece, y mi visión es muy positiva: ha habido un acercamiento positivo por parte de la organización, un planteamiento muy técnico por parte de Gonçalo y su equipo. Por supuesto que tengo que visualizar todo esto antes de pinchar, y lo visualizo, lo visualizo muy bien.
Después de este Special Opening Set, ¿qué te gustaría que la gente recordara de tu actuación en Dreambeach 2026?
Lo que mejor debe recordar la gente es a todos los que hemos hecho posible Dreambeach: la organización, la gente que trabaja, la policía que nos ayuda, seguridad, camareros, etc. No solo a mí. Que recuerden el festival como un tablero de ajedrez en el que muchas fichas jugaron de la mano y ganaron esa partida. Eso es lo que quiero.