El festival Dreambeach ha estrenado casa, y por todo lo alto. Así ha cerrado su primera edición en la Costa del Sol, celebrada en Vélez-Málaga, con las cifras y el ambiente que esperaba: dos jornadas de lleno, un recinto nuevo que ha respondido a las expectativas y la confirmación de que el cambio de sede era el paso que necesitaba para seguir creciendo. Después de años en su antigua ubicación, dar este salto no era una decisión menor, y el público lo ha respaldado desde el primer momento.
El Special Opening Set corrió a cargo de DJ Pepo, encargado de abrir oficialmente la nueva etapa del festival en Vélez-Málaga con el primer set de todo el fin de semana.

La jornada del viernes tuvo un perfil más orientado al house y al techno melódico, con Eric Prydz, Sasha & John Digweed, A.M.C, Hedex b2b Bou, Vendex y Yanamaste al frente de una programación que dejó claro el nivel del cartel y sirvió de puesta de largo para el nuevo recinto. Fue una primera toma de contacto tranquila, en la que el público terminó de familiarizarse con la nueva distribución de escenarios y espacios.

El sábado, en cambio, subió claramente el volumen y la intensidad. Fue la jornada más multitudinaria del fin de semana, con el Monolith Show de David Guetta como gran reclamo, acompañado por Mathame y Korolova, en uno de los momentos más comentados de todo el festival. A esa energía se sumaron los take over de Now Here de Paco Osuna, con Loco Dice, Luciano y Nicole Moudaber al mando, que llenaron su escenario durante toda la noche.
Para los más puristas del techno, Blackworks trajo una nueva sesión al Dreams Tent con Sktryption, Oguz y SNTS, manteniendo ese punto más oscuro y directo que caracteriza a la marca. Mientras tanto, en el Breaks Stage, de la mano de Ritmika, volvió DJ Zinc junto a nombres propios de la escena breakbeat andaluza como Tortu y Norbak, además de los combos Wizard & Ivory y Future Squad B2B Rasco, que demostraron que el breakbeat sigue teniendo un público fiel y numeroso dentro del festival.

Pero si algo se ha llevado los focos esta edición ha sido el propio recinto. Nueva distribución de escenarios, más zonas de descanso, oferta gastronómica ampliada, sombra suficiente, noria, espacios de activación y una producción audiovisual a la altura del festival: todo pensado para que la experiencia mejorara, y el público lo ha notado. La logística de accesos y la circulación entre escenarios también funcionaron mejor de lo esperado para un estreno de estas características, algo que no siempre es sencillo de resolver en una primera edición.
La lista de marcas también deja claro por dónde respira Dreambeach: Now Here by Paco Osuna, LOOP, Blackworks, Híbrida, Ritmika y Drum & Bass Allstars, un mosaico que resume bien la variedad de sonidos que caben bajo el nombre del festival y que refuerza su sitio dentro del circuito europeo de grandes citas electrónicas. Esa mezcla de escenarios y estilos, del house y el techno más melódico al breakbeat y el drum & bass, sigue siendo la seña de identidad que distingue a Dreambeach de otros festivales del calendario de verano.
El impacto no se ha quedado solo en la música. Vélez-Málaga y toda la Costa del Sol han notado el tirón económico y turístico de miles de visitantes, muchos de ellos llegados desde fuera de España, que durante el fin de semana han convertido al municipio en uno de los puntos de referencia de la electrónica. Hoteles, restauración y comercio local se han beneficiado directamente de la llegada masiva de público, algo que la organización subraya como parte del valor del festival para la zona.
Con este estreno, Dreambeach cierra una edición que marca un antes y un después: mantiene la identidad que lo ha llevado a ser una de las citas grandes del país, pero suma ahora una nueva casa con la que seguir creciendo. La mirada ya está puesta en consolidar a Vélez-Málaga como una de las capitales del verano electrónico en el Mediterráneo, y todo apunta a que este primer paso será solo el comienzo de una etapa más larga para el festival en su nueva ubicación.
Dreambeach contó con el apoyo del Ayuntamiento de Vélez-Málaga y el patrocinio del INAEM y Costa del Sol.
























