Si 2025 hubiese tenido un sabor, probablemente sería muy parecido a una mezcla de pistacho, matcha, shiitake, Lotus y salsa macha, todo servido encima de una smash burger y acompañado de un mocktail con kombucha endulzado con monk fruit. La gastronomía este año ha sido un festival de antojos a nivel global, obsesión por lo verde y texturas crunchy que han invadido TikTok, cafeterías e, incluso, panaderías de barrio.
El pistacho, como ya anunciaba el título, ha sido el rey absoluto: crema de pistacho, croissant de pistacho, helado de pistacho, pistacho en polvo… Y el matcha no se queda atrás: sigue conquistando corazones con su estética zen y su capacidad para teñir cualquier cosa de ese color verde tan “de influencer”.
En el terreno de lo salado, la smash burger continúa arrasando, hasta el punto de que los locales nuevos que las sirven surgen de cada esquina casi como setas. Algo parecido a lo que ha ocurrido en muchas partes del país con los buffet de sushi, ramen o las barbacoas coreanas, el nuevo plan social de moda. Pocas cosas que unan más que asar tu propia comida mientras discutes sobre quién controla las pinzas.
Y es que lo oriental arrasa: ramen, kimchi, tacos coreanos… Y entre los ingredientes estrella, el shiitake, que ha pasado de ser una “seta rara” a convertirse en la proteína vegetal favorita de medio país, apareciendo en salteados, baos y hasta en croquetas. Todo ello acompañado con salsas que ya hemos incorporado casi tan naturalmente como el kétchup: tzatziki, harissa, salsa macha. El toque picante también ha tenido su protagonismo este año.
En el otro extremo, pero continuando con el verde, la cocina plant-based: los platos basados en plantas (literalmente) se han convertido en protagonistas, y no digamos las algas, que se cuelan en snacks, ensaladas y hasta en panes. Y hablando de pan: el pan de masa madre (el de barrio, el de pueblo) ha tenido su resurgir. Y es que es un alimento auténtico, saludable y sostenible, pero no es el único pan que ha triunfado: le acompaña el pan brioche, en hamburguesas, repostería, y, cómo no, con su versión más oriental.

Y de postre, el chocolate Dubái y el Lotus han sido, sin duda, los comodines virales: galletas, cremas, tartas, cafés, y cualquier plato en el que se pueda incluir. Sin olvidarnos de los mil y un tipos de tartas de queso, el postre más solicitado en todo tipo de restaurantes, y de las crumbl cookies, galletas grandes y sorprendentes, con variedades que cambian cada semana.
Y en medio de esta vorágine gastronómica, una moda que se afianza: salir a desayunar. Pero no de cualquier manera: tostadas gigantes, cargadas hasta el límite, con aguacate, huevo, salmón, crema de pistacho (cómo no) o incluso kimchi para los más valientes. Locales nuevos y de toda la vida compiten para ver quién sirve el desayuno más contundente… y fotogénico, porque compartir nuestras comidas también está a la orden del día en redes sociales. El desayuno tradicional se ha convertido en el nuevo brunch, pero cualquier día de la semana, sin esperar al domingo.
Para quienes prefieren comer con las manos, los sándwiches overstuffed, esos que no caben en boca humana. Bebidas: los mocktails, cócteles sin alcohol que han explotado sofisticados, coloridos y, por supuesto, endulzados con monk fruit, ese edulcorante que promete darle a nuestros cafés, tés y postres un toque dulce sin culpa.
Pero si hay algo eterno e inmortal, son las croquetas: siempre virales, siempre reinventándose. Entre tanta innovación, lo tradicional sigue teniendo su hueco.
Apuestas para 2026
Desde WHAT FOODIE nos atrevemos a predecir algunas tendencias que pueden acompañarnos en 2026:
- Pistacho… pero ahora en versión salada gourmet
- Matcha fusionado o chaillatte con sabores raros tipo sésamo negro, o “matcha con glitter” (más de influencer aún).
- Mundo Sandwich y bocadillo. Viene dispuesto a destronar a las smashburgers.
- Smash burgers vegetales hechas con shiitake o micelio
- Chocolate Dubái… pero con plata
- Ramen frío para el verano y ramen dulce para los valientes
- Toque kimchi en todas partes, hasta en la pizza
- Los locales de barbacoa coreana surgirán de cada esquina (hasta ahora, solo ha sido una introducción…)
- Mocktails más complejos que cócteles con alcohol
- Salsas aún más exóticas que no sabremos pronunciar
- Plant-based aún más allá: hongos, proteínas raras…
- Algas, la nueva estrella de la comida en Europa
- Franquicias de tacos coreanos
- Y desayunos que siguen evolucionando: serán verdaderos banquetes capaces de ahorrarte comer (y casi cenar) ese mismo día.
2026 promete ser caos, exageración y mucho, mucho sabor. Y nosotros, encantados.
Celia Pérez




























































