Con más de veinte años de trayectoria, Catz ’n Dogz ha construido una carrera que va mucho más allá de la pista de baile. El dúo polaco ha sabido evolucionar dentro de la música electrónica sin dejar de explorar otros sonidos, una inquietud que se refleja en Finally, su nuevo álbum de 16 temas que reúne influencias del pop, el folk, el soul y el jazz junto a su habitual sonido electrónico.
En un momento en el que la música se consume a un ritmo cada vez más rápido, el proyecto reivindica el valor de crear sin prisas, publicar en formatos físicos y dar espacio a trabajos que van más allá de un lanzamiento puntual. Hablamos con Catz ’n Dogz sobre la evolución de la industria, la presión por seguir las tendencias, las colaboraciones y la importancia de mantener una identidad propia después de dos décadas de carrera.
Lleváis más de veinte años trabajando juntos. En una industria en la que los proyectos aparecen y desaparecen constantemente, ¿qué habéis tenido que aprender el uno del otro para que Catz ’n Dogz haya funcionado durante tanto tiempo?
Antes discutíamos mucho por todo, de ahí viene el nombre. Con los años, hemos aprendido a valorarnos más el uno al otro y a apreciar todo lo que nos rodea porque, como dices, la gente va y viene, y todo en la vida es temporal.
Conocemos nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades, e intentamos potenciarnos mutuamente. Cuando uno se encarga más de la logística y la gestión, el otro asume la parte más creativa. No hay competencia, sino trabajo en equipo. Suena un poco cursi, pero es verdad. También hemos aprendido a evitar por completo los dramas. A veces, un solo correo electrónico con una persona puede decidir si queremos trabajar con ella o no.
Después de tantos años en la industria, ¿qué os sigue entusiasmando de la música electrónica y qué cosas han cambiado de una forma que os cuesta aceptar?
Al final, creo que es muy importante no enfocarse en las cosas negativas, porque lo que vemos en redes sociales y en las noticias es muy diferente de la realidad. No es fácil para mí decir qué es malo y qué es bueno, porque hay otra generación, otras emociones en la música y una economía diferente. La consecuencia de todo esto es que el clubbing y el mundo son un poco diferentes ahora. Para mí, lo más importante es seguir trabajando, mantener el interés y la curiosidad por todo. Es lo que más me interesa de verdad.
En un momento en el que la música se consume cada vez más rápido y parece tener una vida útil más corta que nunca, habéis decidido publicar un álbum de 16 temas, disponible tanto en vinilo como en casete. ¿Qué hay detrás de esta decisión?
Porque queremos crear arte, no queremos crear «contenido». Por supuesto, también hacemos mucha música funcional para los clubes, pero no queremos que se nos conozca únicamente por eso. Somos conscientes de que no todo el mundo podrá escuchar un álbum entero, pero nuestro público objetivo son personas a las que realmente les gusta la música, disfrutan de las historias que cuenta y valoran los lanzamientos en formatos físicos. Por eso también organizamos sesiones de escucha, para conectar directamente con amigos y seguidores y demostrar que dedicar tiempo simplemente a escuchar música sigue siendo algo que se hace.
"Queremos crear arte, no queremos crear «contenido». Por supuesto, también hacemos mucha música funcional para los clubes, pero no queremos que se nos conozca únicamente por eso"
¿Creéis que hoy en día los artistas sienten demasiada presión por publicar música constantemente, incluso cuando no tienen necesariamente nada nuevo que decir?
Creo que la presión no viene de la sociedad, sino de nosotros mismos, los artistas, cuando intentamos seguir las tendencias. Si te fijas en los nombres más importantes, en los grandes artistas, no publican música todas las semanas. Se centran de verdad en la visión que hay detrás de cada lanzamiento y en por qué quieren publicar esa música.
En realidad, depende de ti decidir si quieres seguir las tendencias o escuchar a tu mente y a tu cuerpo y hacer lo que sientes que es correcto. Si haces caso a los consejos de las redes sociales, por supuesto que todo el mundo te recomendará publicar más contenido y lanzar más música, porque así es como ganan dinero. Pero, cuando vuelves a mirar las listas de éxitos pasado un tiempo, ves que algunos temas permanecen en ellas durante muchísimo tiempo. Cuando a la gente le gusta algo, sigue escuchándolo.
El tiempo lo dirá, pero ¡espero haber tenido razón! (Risas).

"Creo que la presión no viene de la sociedad, sino de nosotros mismos, los artistas, cuando intentamos seguir las tendencias. Si te fijas en los nombres más importantes, en los grandes artistas, no publican música todas las semanas. Se centran de verdad en la visión que hay detrás de cada lanzamiento"
¿Creéis que los artistas están perdiendo la paciencia necesaria para crear algo que perdure en el tiempo? ¿Y cómo se refleja esta tendencia en la escena de la música electrónica?
Sí, por supuesto. Pero, como he mencionado antes, sobre todo oímos hablar de los aspectos negativos de las industrias del arte y de la música de club porque las redes sociales se alimentan del drama. Incluso los contenidos o los gráficos que presentan las cosas desde una perspectiva negativa son los más populares. Lo que genera polémica y divide opiniones es, sencillamente, lo que mejor funciona. Sin embargo, si nos fijamos en los datos reales, las ventas de vinilos llevan casi dos décadas creciendo de forma continuada. Hay más cafeterías con música, más sets de baños de sonido, grandes obras de teatro y películas increíbles. Simplemente tenemos que aprender dónde buscar y dejar de seguir las tendencias negativas.
"Si nos fijamos en los datos reales, las ventas de vinilos llevan casi dos décadas creciendo de forma continuada. Hay más cafeterías con música, más sets de baños de sonido, grandes obras de teatro y películas increíbles. Simplemente tenemos que aprender dónde buscar y dejar de seguir las tendencias negativas"
Habéis descrito Finally como un álbum sobre los recuerdos, la amistad y los momentos compartidos. ¿Cuál fue la parte más difícil de transformar experiencias personales en música sin perder su significado original?
Bueno, para nosotros lo más importante era que se pudiera escuchar el disco entero y pasar un buen rato, pero también reflexionar un poco sobre la vida y las letras que escribimos nosotros y los cantantes. Creo que cada persona puede sacar algo diferente de ellas. Al trabajar en Finally, era muy importante para nosotros que la música y la letra crearan cierto contraste. Así, cuando tenemos un tema muy feliz, la letra puede invitar a reflexionar y hacerte pensar un poco. Por eso, nuestras inspiraciones vienen de la música folk, porque tiene un poco ese carácter.

El álbum combina elementos del pop, el folk, el soul y el jazz con vuestro sonido electrónico habitual. ¿Hasta qué punto sentís la necesidad de alejaros de la imagen que la gente tiene de Catz ’n Dogz para seguir sorprendiéndoos a vosotros mismos? (AUDIO)
La necesidad de crecer es más fuerte que nosotros; realmente, no la elegimos. De vez en cuando tenemos el impulso de aprender, y un álbum siempre es un buen momento para hacerlo, leer mucho, descubrir cosas nuevas y aprender sobre composición y escritura de letras. En este caso, también de utilizar el inglés. Creo que, como artista, es muy importante estar leyendo constantemente y buscar inspiración, porque la inspiración también hay que buscarla. Sería mucho más fácil si siguiéramos una única línea musical, pero eso no sería honesto, porque nosotros nos dedicamos a muchas cosas y no queremos quedarnos con un solo estilo de música.
Habéis colaborado con artistas de contextos musicales muy diferentes. En un momento en el que las colaboraciones también pueden ser una estrategia para llegar a nuevos públicos, ¿cómo distinguís una conexión creativa genuina de una colaboración que solo tiene sentido sobre el papel?
No quiero ser un hipócrita. Nosotros también hemos trabajado un poco de esa manera en el pasado, pero, para este álbum, simplemente hicimos música con gente que nos gusta y con la que queríamos trabajar. No había intereses comerciales detrás. Además, una cantante con la que teníamos previsto colaborar, la más famosa de todas, nos canceló a última hora cuando el tema ya estaba terminado, así que también nos tomamos aquello como una señal. Las cosas deben hacerse cuando sientes que es el momento adecuado.
Dicho esto, también creo que no hay nada malo en trabajar con otras personas de forma estratégica si tiene sentido musicalmente. Los remixes de un álbum son una buena oportunidad para que más gente lo conozca y descubra tu música. Sin embargo, incluir colaboraciones en un álbum que no encajan cuando escuchas el disco completo no es una buena idea: puedes publicar un álbum entero y que la gente solo recuerde una canción.
"Para este álbum, simplemente hicimos música con gente que nos gusta y con la que queríamos trabajar. No había intereses comerciales detrás"
La música electrónica se encuentra constantemente entre la cultura de club y su expansión hacia el mainstream. ¿Creéis que esta mayor exposición ha enriquecido la escena o que, en ocasiones, ha diluido parte de su identidad?
El house nació en Chicago en los años setenta y principios de los ochenta y, si nos remontamos todavía más atrás, el sintetizador Moog se creó a mediados de los sesenta. Así que creo que hablar de la música de club como si fuera algo nuevo es plantear mal la historia. Es mejor hablar de cómo vuelve una y otra vez. Llevar tantos años trabajando en la industria musical nos ha ayudado a entender que las cosas van y vienen, incluida esa lucha interminable entre mantener los pies en la tierra y seguir conectados con la comunidad, por un lado, e intentar no venderse al sistema, por otro.
Ahora estamos en una época de megaclubes y experiencias VIP, pero ese mercado pronto acabará saturándose y la gente pasará a otra cosa. Al final, quienes permanezcan lo harán por amor a la música, igual que ocurrió cuando el hip-hop conquistó por completo Estados Unidos durante los años noventa y principios de los dos mil. La verdad es que tengo ganas de ver cómo estalla esa burbuja (risas).

"Ahora estamos en una época de megaclubes y experiencias VIP, pero ese mercado pronto acabará saturándose y la gente pasará a otra cosa. Al final, quienes permanezcan lo harán por amor a la música"
Tenéis una carrera internacional, pero también contáis con un estudio en Madrid y mantenéis vínculos con distintas ciudades. ¿Cómo influye el cambio de entorno en vuestra forma de producir música y qué os aporta trabajar fuera de casa?
Tenemos mucha suerte de haber viajado durante toda nuestra vida y de poder trabajar mientras viajamos. De hecho, cuando pasamos demasiado tiempo en casa, empezamos a sentirnos inquietos. Nos gusta escuchar música, ir a conciertos y compartir experiencias con otras personas. Disfrutamos hablando de música, sociología y otras cosas un poco frikis. ¡Todo eso nos mantiene inspirados!

























