El último concierto de Bad Bunny en Ciudad de México dejó una imagen que pocos esperaban volver a ver. El cierre del Debí Tirar Más Fotos World Tour del artista puertorriqueño se convirtió en un momento de reconciliación cuando J Balvin apareció por sorpresa para compartir el show con él, poniendo fin a varios años de distanciamiento público entre ambos.
¿QUÉ PASÓ REALMENTE ENTRE ELLOS?
El distanciamiento entre Bad Bunny y J Balvin no respondió a un conflicto concreto, sino a una suma de silencios, tiempos distintos y egos propios de dos artistas situados en la cima de la industria global. Tras el impacto de Oasis (2019), ambos dejaron de compartir espacio público y creativo, en un contexto donde la exposición constante, las expectativas del entorno y la necesidad de marcar posicionamientos individuales terminaron imponiéndose sobre la colaboración. Más que una ruptura frontal, se trató de una separación progresiva alimentada por el peso del éxito y la gestión de identidades propias dentro de un mismo género. El paso del tiempo, sin embargo, ha diluido cualquier fricción, permitiendo un reencuentro desde una lógica más serena y consciente.

¿POR QUÉ IBAI LLANOS HA SIDO CLAVE PARA LA RECONCILIACIÓN?
El reencuentro no fue casual. Semanas antes, el artista colombiano ya había dejado entrever un cambio de tono en una entrevista con Ibai Llanos, donde habló abiertamente de su admiración por la figura y el recorrido de Bad Bunny, reconociendo su impacto global y su papel como referente cultural para la música latina. Aquellas palabras, pronunciadas lejos del escenario y sin artificio, sirvieron como primer gesto público de acercamiento.
@ibaillanos
¿EN QUÉ CONTEXTO SE HA PRODUCIDO ESTE ACERCAMIENTO ENTRE AMBOS?
Ante 66.000 personas en el Estadio GNP Seguros, la reconciliación se materializó de forma explícita. Hubo abrazos, mensajes de respeto mutuo y una conversación abierta frente al público que confirmó que las diferencias quedaban atrás. “Estábamos esperando el momento perfecto para compartir tarima”, reconoció el artista puertorriqueño, subrayando que el diálogo entre ambos se había producido semanas antes, en un clima ya alejado de tensiones.
La música terminó de sellar el momento. El set conjunto incluyó “La canción”, “Qué pretendes”, “Si tu novio te deja sola” e “I Like It”, repasando algunos de los temas más representativos de una colaboración que marcó una etapa clave del reggaetón contemporáneo. Un recorrido directo a Oasis (2019), el álbum conjunto que consolidó su impacto global y debutó en lo más alto de las listas latinas.
Desde el escenario, J Balvin reforzó el mensaje que ya había expresado en conversación con Ibai Llanos, destacando el crecimiento artístico y humano de Bad Bunny y reivindicando la madurez alcanzada tras años de exposición mediática. La respuesta fue igualmente conciliadora, con palabras de respeto y afecto que cerraron el círculo de una reconciliación anunciada, primero en privado y después ante el público.

UN MOMENTO CLAVE EN UNA SERIE DE CONCIERTOS HISTÓRICOS
No compartían escenario desde 2021, cuando coincidieron en Puerto Rico. El distanciamiento posterior se hizo visible en 2022, en un contexto de tensiones dentro de la industria latina y debates sobre el reconocimiento institucional del género urbano. El paso del tiempo, y una conversación previa lejos del ruido, terminó reordenando prioridades.
La aparición de J Balvin fue uno de los momentos clave de una serie de conciertos históricos en la capital mexicana. A lo largo de ocho fechas con entradas agotadas, Bad Bunny reunió a más de 520.000 personas, acompañado por invitados como Feid, Grupo Frontera, Julieta Venegas y Natanael Cano, confirmando su estatus como figura global.
El paso por Ciudad de México refuerza además un récord simbólico: Bad Bunny se sitúa como el tercer artista con más conciertos realizados en el recinto, solo por detrás de Shakira y Grupo Firme.
Mientras la gira continúa su recorrido internacional en Latinoamérica, Asia y Europa durante 2026, la imagen que queda es clara: la reconciliación empezó fuera del escenario, se verbalizó en una entrevista y terminó sellándose donde todo cobra sentido, frente al público y con la música como lenguaje común.